23/02/2009
Noche Mágica

Concibo miserable mi vida

esperando migajas de ti,

frotando mis manos y

viendo tu retrato.

Por montones, mis emociones

atadas descansan sobre mi,

mi corazón explota, resignado

ante un destino escrito.

Gracias por la quimera,

por la noche mágica,

por no esconder tu retrato,

por aumentar mi fuego.

Al final, como siempre,

terminaste elegante,

glamorosa estaca sobre mi

quejumbroso corazón inconforme.

Clavaste, la única esperanza que tu sembraste.

Gracias, ahora dormiré en paz.

 

 

escrito por Rodolfo Ulises Rodas Oré a las 06:35 | en:
Link Permanente | enviar por email | Comentarios(0)
Comentarios:


Añadir Comentario