El mundo de Sofia

6/06/2009,09:55 AM

'Sofía en su inmenso amor me hace creer que puedo ser un gran escritor, me ilusiona con alguna consagración que yo veo lejana e imprecisa...'

Mi habitación está plagada de fotos de Sofía. Una marea alta de recuerdos me invaden al igual que sus regalos. Yo no soy una persona detallista, porque le he prometido una novela que jamás termino, pero sin embargo, ella cumple todas sus promesas y me llena de obsequios y detalles que me hacen amarla más. Siempre llega a casa con algún presente para mi o para mis papás. Siempre llama por teléfono a primera hora para saludarnos por alguna fecha importante, sea cumpleaños, aniversarios y demás. Va a las reuniones familiares con una autoridad que yo he perdido, habla con mis tíos con una confianza que yo nunca he tenido, los llama por teléfono y les muestra un cariño que yo jamás muestro, se hace amiga de mis amigos con esa misma facilidad con la que yo odio a los suyos y me entiende y comprende como ninguna otra mujer en este mundo.

‘Yo me caso con ella’ diría cualquier chico que gozara del amor de Sofía. Pero yo, que no creo en el matrimonio, he llegado a la conclusión inevitable de que si por alguna fuerza maligna tuviera que casarme con alguien, sólo podría ser con ella. Tampoco creo en la paternidad, pero he llegado a la fatal conclusión de que con la única mujer que podría tener un hijo (hija no, porque seria un padre celoso y moriría de pena el día que un tipo como yo se cruzara en el camino de la niña de mis ojos) seria con Sofía. Tampoco creo en el Dios de los católicos, ni de los apostólicos, ni de los romanos, no creo en el amor que propagan las iglesias protestantes, ni en los actos de filantropía interesada de quienes creen estar más cerca a la divinidad por sus obras inconclusas, pero sin embargo, le pido a Sofía que rece al Dios con quien ella conversa todas las noches, para que me haga el milagro de tenerla para siempre, en una casa pequeña, con el lujo necesario que ella se merece, con una biblioteca amplia y una computadora indispensable para seguir escribiendo sobre ella y el amor que me hace sentir. No creo en el capitalismo ni en su manera de individualizar las esperanzas de vida, no creo en su política de empobrecer a los pequeños y enriquecer a los poderosos, no creo en su democracia enjuta e injusta donde sólo el capataz manda, donde el pobre no tiene voz ni voto, donde la ignorancia es la pistola que mata al pueblo, gestándose el más grande genocidio no violento de la historia humana, pero sin embargo, quiero tener poder y dinero para darle todo a Sofía, para que pueda darse los lujos que ella quiera, para que pueda ostentar los más preciados artefactos, las más increíbles joyas, para que conozca los más alucinantes lugares, para que no sufra necesidades y para que siempre duerma entre algodones. Quiero tener el poder económico necesario para vengarme de su familia, sobre todo de su hermana, para que después de una crisis intensa en Europa, Mari regrese derrotada al Perú, y no le quede otra que recurrir a Sofía, es decir, a mi, y yo pueda cobrarme todo le sufrimiento que ella me causa cada vez que llama a su hermana para decirle que tiene que viajar a Paris.  

No creo que pueda ser un gran escritor, lo más probable es que tenga que dedicarme a otra cosa para poder vivir bien y en mis ratos libres escribir, publicar y luego comprar mis propias novelas para salvarlas de la humillación de estar meses y años abandonadas en las librerías más impresentables de Lima. Pero sin embargo, Sofía en su inmenso amor me hace creer que puedo ser un gran escritor, me ilusiona con alguna consagración que yo veo lejana e imprecisa, me dice que todo depende de mi, que mi forma de escribir es buena, que tengo un talento para decir las cosas que pocos tienen (yo diría que pocos tienen la capacidad de expresar las estupideces que desenfadadamente puedo decir). La miro con amor y le digo que exagera, que sólo escribo cosas pequeñas, chatas, sin importancia alguna. Pero en el fondo me ilusiona pérfidamente ese optimismo que Sofía muestra por mi, esa otra persona que cree que soy, distinta a la que yo veo frente al espejo.

No creo en el amor por la vida. En mis deseos más profundos duerme la esperanza de morir joven, máximo a los cincuenta años, sin descendencia, sólo, dedicado a escribir y a ganar dinero de mis rentas, pero sin embargo, permitiría que a esa soledad se sumara la presencia de Sofía, disfrutaría mucho de su compañía mientras mi cuerpo agonice en un hospital vencido por alguna enfermedad terminal. Me gustaría que la última persona a la que mis ojos miren sea Sofía, que sus manos me consuelen antes de partir, que rece por mi cogiendo mis manos, mientras los doctores se resignan a dejarme morir, sin el mayor interés, sin las menores ganas de prolongar mi existencia, pero Sofía, incansable y amorosa, siempre a mi lado dándome las fuerzas paras soportar un segundo más, sólo para contemplarla, sólo para fijar más su recuerdo en mi memoria eterna.

No creo en la humanidad, ni en el amor al prójimo, ni en la buena voluntad de las personas. No creo en la filantropía, pues creo en el interés, en la codicia, en la ambición en su mayor esplendor. No confío en las personas, no creo en el mundo, creo en su destrucción, en la extinción de la raza humana, creo en una especie mejor, creo en un mañana sin el hombre. Pero sin embargo, escuchando a Sofía creo en un mañana con ella, creo en la generosidad, en la lealtad, en el compromiso, en la entrega, en el amor incondicional. Veo a su alrededor y me doy cuenta que las personas la quieren con una facilidad que me sorprende. No tiene enemigos, solo amigos. Diría, temerariamente, que hasta Renzo la sigue amando y no le tiene un mínimo de rencor por haber terminado con él para estar conmigo. Fue sincera y se reunió un par de veces con él para decirle que ya no lo amaba, que me amaba a mí, que lo mejor era terminar y que ella haría su vida lejos. La mejor parte fue que yo no tuve que decir nada, sólo la esperaba a la vuelta de la esquina, cobardemente, mientras ella abandonaba al que había sido el amor de su vida, para enredarse con un tipo como yo, que no tiene oficio ni beneficio, que no le puede ofrecer nada, pero que a la vez le ofrece todo, un orate que lo único que sabe es decirle que la ama con esa locura infinita e incurable con la que sólo se ama una vez, sin saber por qué, sin entender para qué.

No creo en las fechas cumbres, no me acuerdo de los aniversarios, no me acuerdo de los cumpleaños porque mamá jamás me pidió que los recordara. Sólo tengo memorizado el mío, aunque a veces también se me olvida. Pero sin embargo, Sofía está pendiente de mi cumpleaños y de todos los cumpleaños de mi familia. Me obsequia su talento en alguna postal o en algún álbum el día de nuestro aniversario y no se molesta cuando yo paso inadvertido ese día, para ella especial, para mí uno más, gracias a mi falta de costumbre mas no a mi falta de amor.

Sofía es mi forma de ver el mundo, es ese optimismo que jamás encontré en un libro de Coelho, es mi esperanza, es mi manera de creer que las cosas tienen un propósito, es mi manera de apostar por algo más, aunque a veces no resulte, es mi fuerza, es mi paz, es la única mujer capaz de romper mis esquemas y proponer algo diferente. En definitiva, Sofía es la mujer que soñé en los brazos de mamá, es la mujercita dibujada al lado mío en mis garabatos del nido, es la chica del poema quince de Neruda, es la andina dulce de junco y capulí de Vallejo, es mi Sofía, mi vida.

 

 

 

 

 

escrito por Rodolfo Rodas Oré en: | (4) Comentarios | enviar por email

Añadir Comentario
Comentarios:

Comentario Sin Título
Buno creo que lo que esta pasando con Banrural es una mentira y la verdad es que creo que es injusto todo esto espero que los clientes del banco no crean todo lo que se dice por que no es cierto al parecer todo es una mentirara para que los clientes no crean mas en el banco.
Escrito por Anónimo a las 08:19 AM, 8/06/2009 | Link | |
Comentario Sin Título
ay mi Rodo...tan lindo tú..pero .....xq no me escribes algo asi..del día q nos conocimos...jejeje...y de lo feliz que te hago en la oficina ....y lo feliz que me hace saber que eres mi amigo. te quiero muchote.. :D que lindo q creas en el amor..yo tambien lo creo..
Escrito por Janice a las 08:44 PM, 8/06/2009 | Link | |
Comentario Sin Título
El mundo de sofia ahora se ha vuelto frio y vacio, un mundo que ella trata de consolar todas las noches invadiendo en sus recuerdos y se levanta todas las mananas con la esperanza de cumplir una promesa, nada puede cambiar el corazon de sofia que tuvo que ponerse un caparazon de dureza para no perder la fuerza, en el fondo ella es la misma sigue esperando y creyendo en las mismas cosas. ella simplemente sigue amando.
Gracias por devolverme mi motivo.
Escrito por Sofia a las 06:03 AM, 9/06/2009 | Link | |
Comentario Sin Título
Esa Sofía se llevo totalmente tu corazón y ojala lo sepa valorar. Eres un ser nato con las palabras precisas en la poesía en tu propia forma de escribir y ser cada día un vanguardista. Lo máximo mi amiguito lo haces muy bien
Escrito por Brenda10 a las 10:47 AM, 9/08/2009 | Link | |



PUBLICIDAD (proporcionada por EnUnBlog.com)


El creador de este blog es el único responsable de lo aqui publicado.
Crea tu blog en 2 minutos EnUnBLOG.com