El Taxista

17/11/2008,09:00 AM

Era fin de semana después de un reencuentro con Silvia. Fuimos a tomar un café y a conversar un rato. Hacia mucho tiempo que no salía con ella y sin embargo nuestra complicidad y confianza no habían disminuido. Terminamos nuestro encuentro muy pasada la media noche. Como todo un caballero me ofrecí a llevarla a su casa. Fue un acto de amistad y agradecimiento por la buena charla. Subimos a un taxi y nos dirigimos a San Miguel.

Sentía, durante todo el camino a su casa, que ella quería prolongar la noche, quería seguir conversando y exponiendo nuestras vidas todo este tiempo de ausencia. Yo me sentía físicamente destruido, aniquilado, fulminado, ya era muy tarde y lo mejor era entregarme a los brazos de Morfeo. Bajamos en la puerta de su casa, nos despedimos, nos dimos un fuerte abrazo y prometimos volver a concertar un encuentro como éste.

Caminé hacia la avenida en busca de otro taxi que me lleve a San Borja. No fue tan difícil. Un auto amarillo se orilló y yo me acerqué a preguntarle cuánto me costaba una carrera hasta mi casa.

-Buenas maestro, ¿Cuánto hasta San Borja Norte? –pregunté.

-Ocho soles –respondió ese hombre de aspecto provinciano acriollado que pareciera haber pasado su vida siempre llena de problemas.

-Vamos –dije, aunque el señor taxista no me inspiraba mucha confianza a primera vista.

Subí al coche y José (porque ese es el nombre del taxista y porque siempre hay un José en Lima) pone primera y avanza.

-¿Qué hora es joven? –preguntó José.

-Las dos de la mañana -dije.

-¡Asu! Ya es tarde. Con usted hago una de mis últimas carreras, porque mañana tengo un matrimonio.

-Pues entonces debería ir a descansar.

-Si. Se casa mi cuñada y yo seré el chofer.

-Felicidades para su cuñada –dije, sólo por cortesía.

-Mi cuñada es una mierda –respondió José y me dejó sorprendido-. Yo lo hago por mi esposa, porque mi cuñada me odia y yo la odio.

-Pues si la odia, no debería ir a la boda –dije.

-Es que yo soy el chofer y lo hago por mi esposa.

-Entonces debería cobrarle por el paseo.

-¿Sino? Soy un huevón. Todo lo que hago por mi señora.

-Debería ir a descansar y mañana cobrarle a su cuñada el paseito.

-Tiene razón joven, porque yo tengo que sacar billete para pagar este carro alquilado y mañana perderé toda la tarde paseando a esa bruja.

-¿Y a dónde la va a llevar a pasear a su cuñada?

-No sé. Donde me diga ella o su esposo.

-Llévelos a San Isidro, al Parque el Olivar (el lugar donde esperábamos Sofía y yo el comienzo de una obra de teatro, el lugar donde comenzó nuestra historia de amor) –sugerí, recordando con nostalgia a Sofía.

-Si puede ser. Es bonito por ahí –dijo José.

-¿Y se casan por civil o por religioso?

-Se casan por las huevas. Si su esposo ya la conoce. Tienen tres hijos. Ya han hecho de todo –dijo pícaro, José, y yo celebro su buen humor con una risotada.

-Entonces ¿Por qué se casan? –pregunté.

-Por monos, por las huevas.

-Seguro como un nuevo acto de amor –sugerí y José hizo un mohín de fastidio.

-Si, por amor –dijo burlonamente.

-¿Por qué tanto odio maestro?

-Ella me odia a mi joven, yo la odio porque ella me odia.

-¿Por qué lo odia?

-Porque la rescaté a su hermana, que ahora es mi señora, cuando tenía catorce años y yo tenía veintiuno.

-¿La rescató? –pregunté sorprendido.

-Si, la rescaté –dijo el taxista, orgulloso.

-No será que la raptó maestro –pregunté.

-Claro, eso, la rapté –aclaró José.

-Entiendo, usted sacó de su casa a su señora cuando ella tenía catorce años y usted veintiuno.

-Si joven. Por eso mi cuñada me odia. Yo no le he hecho nada a esa bruja, yo solo rescaté…

-La raptó –corregí.

-… si, eso… la rapté a mi señora cuando era jovencita, la hice mi mujer y después regresamos cuando todo estaba consumado. Regresamos como marido y mujer.

-Entiendo.

-Yo hablé con el dueño de todas las hijas, o sea, con el papá, nos metimos unas chelas y conversamos de mi situación. Le dije que yo era bien chamba y que ella ya era mi mujer y que yo le iba a responder como hombre. El señor, entre trago y trago, me dio su bendición y le dijo a mi cuñada que no se meta, que él daba su permiso.

-¡Ah bueno! Con el permiso del padre ya es otra cosa.

-Claro pues joven, yo la…

-Rapté.

-… eso, si eso… pero después regresamos como pareja.

-¿Y por qué se la llevó tan jovencita?

-Porque estaba bien rica la chibola, y hasta ahora, mi señora se conserva, es grandota, tiene de todo. Si la Mariella Zannetti está veinte puntos, mi mujer estará en diecisiete o dieciocho. Mi señora es un mujerón.

-¡OH, felicitaciones maestro! –dije.

-Gracias joven. Pues la verdad que sí, todos mis amigos me preguntan por mi señora y me dicen que está buena, claro, con mucho respeto porque sino me cruzo y eso termina en golpe.

-Como tiene que ser, no se le puede faltar el respeto a su señora.

-Claro pues joven.

-Pero converse con su cuñada y dígale que ya eso pasó hace mucho tiempo y que las cosas no salieron mal, que usted ahora tiene una familia con su hermana y que le respondió como el hombre que es.

-Gracias joven, pues sí, eso le digo, pero igual esa bruja me odia.

-Bueno es cosa de ella entonces.

-Seguro lo que pasó es que cuando era joven y me llevé a su hermana me gustaba mucho la pelota. Yo era bueno joven, pude haber llegado a la selección nacional.

-¿En serio?

-Si joven, era pericotero, tenía un quiebre de la patada. Mi viejo, que en paz descanse, era otro pendejo con la pelota, por él me inicié en el fútbol, me llevaba a jugar a todos los equipos, pero cuando me casé ya tuve que dejar el juego por el taxi, porque también me gustan los carros joven, y entonces la pelota quedó en el pasado.

-¿Y ya no juega ahora?

-Sí, si juego, con mis cachorros, que también me sacaron lo pelotero.

-¿Cuántos hijos tiene?

-Cinco, la primera es mujercita y el resto varoncitos.

-¿Y quiénes juegan como usted?

-El mayor de los hombres, ese huevón juega que da miedo, lo voy a llevar a probarlo a Alianza, el club de mis amores.

-No me diga ¿usted es aliancista?

-Si le digo joven, por mis venas corre sangre azul.

-Aunque se vaya a segunda división –dije burlón.

-No joven, Alianza no se va, y si se va, regresa, pero yo siempre seguiré siendo grone.  

-Entiendo –dije, y noté que habíamos llegado a la puerta de mi casa.

-Así es pues joven. Yo vivo en San Juan, he jugado con varios chicos que ahora están en la profesional, yo les he enseñado todo lo que sé y ahora ellos la rompen en la profesional. ¿Usted conoce a Micky Fernández del Cristal? Yo he jugado con ese negro en mi barrio. Ese negro es sano, tranquilo, tiene su señora y ahora vive en Zarate.

-Mire usted, ha jugado con el gran Micky Fernández.

-Claro pues joven. En mi barrio somos peloteros.

-Yo también he vivido en San Juan.

-Entonces usted debe mover su pelota también joven.

-No, la verdad no mucho, me gusta, pero soy limitado.

-Bueno, con eso se nace pues joven.

-Es verdad.

-Bueno joven un gustazo, pero tengo que seguir levantando gente para poder ir a la boda de mi cuñada y para poder pagar el alquiler del carro.

-OK. Gracias por todo, mucha suerte con su cuñada y felicidades en su familia –dije.

-Gracias joven, cuídese.

Bajé del taxi, caminé hacia mi puerta y escuché como el coche partió con una velocidad exagerada en busca de otro pasajero, para salvar la noche y para mañana celebrar el matrimonio de la cuñada que odia, por culpa de esas rencillas familiares que, tal vez, unas cuantas chelas pueden hacer olvidar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

escrito por Rodolfo Rodas Oré en: | (3) Comentarios | enviar por email

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Comentarios:

muy buena
tio, yo no soy mucho de estas cosas
pero de verdad te pasaste, muy buena
Escrito por jose a las 09:39 PM, 20/11/2008 | Link | |
!!
me gusto la historia.. pero antes ponte de acuerdo con quien salir o acuerdate bien el nombre jajaja... pirmero es silvia y despues sofia!!
Escrito por Anonymous a las 04:15 PM, 22/11/2008 | Link | |
bravo!!!
una historia ke aunke cotidiana no dejo de ser interesante...puedes hacer de un encuentro comun y corriente una fascinante historia para recordar siempre...muy buena grandote!!!...nos vemos! :)...ana lia..
Escrito por Anonymous a las 09:28 AM, 23/11/2008 | Link | |