Durante las sesiones queremos problematizar la manera como los niños se apropian de la ciudad y su barrio, tratando de romper con los imaginarios que la sociedad ha interiorizado en ellos, haciendo énfasis a imaginarios de tipo negativo tales como: que la ciudad es insegura, o que no brinda oportunidades etc. Entrando a problematizar en su campo de percepción estética (sensibilidad frente a su barrio y ciudad).