ZAPATERO AL INFIERNO VAS
En medio de la vorágine del caso gürtel. Caja Madrid, Palma Arena y otras tantas y tantas tropelías, existe otra forma de gobernar, existen políticos y políticas con dignidad y sentido de la decencia y del deber, existen esos políticos y políticas que no salen en los medios de comunicación por que como no son protagonistas de escándalos y pillajes son invisibles.
No es muy habitual encontrarnos con políticos y políticas dedicados/as a su ciudad, a su pueblo, a su comunidad o simplemente a su partido... o sí. Afortunadamente yo soy de los que piensa que si, que hay otra forma de hacer política, la que me apasiona, la que llega al ciudadano/a, la que convence, la que vence, basada en la verdad, en los proyectos, la política de servicio a la ciudadanía, esa es mi política y a la que yo me he enganchado y de la que en el próximo post os hablaré.
Cuando la esperaza comenzaba a desvanecerse tras ocho interminables años de gobierno de Aznar, para los Castellano/as y Leoneses/as fueron dieciséis, donde el dialogo, las políticas sociales, la investigación desaparecieron de la escena política. Cuando la política se hacia desde el poder, por el poder y para el poder, olvidándose de los valores de la solidaridad, respeto a las libertades individuales, olvidándose de los que más lo necesitaban y de las minorías olvidadas. Cuando en nombre de una transición superada, gracias a las concesiones de todos, se pretendía dejar en el más absoluto de los olvidos a los y las que por pensar diferente fueron aniquilados/as por una dictadura opresora y asesina. Cuando España sufre las consecuencias de tener un gobierno que es capaz de mentir a sus ciudadanos/as con el único objetivo de mantener el poder, un gobierno que haciendo oídos sordos a su pueblo que en masa salió a la calle a decirle NO A
A José Luis Rodríguez Zapatero le han acusado desde los altavoces de la derecha de vender España, de romperla, de vender Navarra a los nacionalistas, le han acusado de acabar con la familia, de asesino de fetos, de llevar al país a la ruina y de acabar con la clase media, seguro que me dejo alguna barbaridad más.
Pues bien, nada de eso se ha cumplido ni se cumplirá, ni España se rompió, al contrario, los y las socialistas hemos liderado un cambio político, primero en Cataluña y posteriormente en Euskadi, después de más de veinte años de políticas nacionalistas que ha posibilitado la integración de toda la sociedad en un modelo de estado respetuoso con las diferentes ideologías, no sectario y universal.
No solo no se vendió Navarra, si no que se facilitó la continuidad de un gobierno del que fuera socio político del PP y que, casualidades de la vida, ya no se hablan.
Se amplio el concepto de familia para quienes a pesar de ejercerlo durante años no se le tenia reconocido, por una mera cuestión de moral católica ultra conservadora, que no reconocía los matrimonios entre personas del mismo sexo o la adopción por estas.
Se le acuso de asesino por modernizar y europeizar una ley que se había convertido en un coladero de abortos ilegales, facilitando y garantizando a las mujeres su capacidad de decisión y garantias en materia de libertad y salud sexual y reproductiva. Falacias de una derecha anacrónica y decadente que utiliza el discurso del miedo en lugar de mostrar sus alternativas de gobierno, si es que las tiene.
Múltiples son las acciones que este gobierno, el de José Luis Rodríguez Zapatero, ha llevado a cabo en defensa de los mas necesitados, de los olvidados o de los marginados por un estado excesivamente ligado a la iglesia católica, a pesar de su laicidad constitucional, y por ende a parámetros conservadores que solo fomentan la exclusión y el rechazo a lo diferente.
Leyes como la de la memoria histórica, criticada por los que durante cuarenta años honraron a sus muertos con mausoleos vergonzantes, calles, plazas y avenidas, por que, una cosa es el espíritu de la transición, de olvido de odios y agravios y otra muy diferente de olvido de los encarcelados, vejados y asesinados por la dictadura, no por la guerra. Era y es una situación injusta, que miles de familias españolas no sepan donde están los restos de sus seres queridos, que estos reposen en cualquier camino o cuneta cual animal abandonado. Era de justicia una ley, que otorgara a estos represaliados de la dictadura franquista, la posibilidad de descansar en paz y con los suyos, de que se les reconociera su inocencia, que se les repusiera un honor arrebatado por el simple hecho de pensar diferente que los golpistas que un día hurtaron al pueblo su derecho a decidir y a vivir en libertad.